Hace años era imposible pensar que podríamos cambiar el aspecto externo o corregir los defectos de la nariz sin necesidad de recurrir a la cirugía .
Los más beneficiados, sin duda, serán los pacientes, que puedan resolver, cuando este indicado, su perturbación estética en pocos minutos en la consulta haciendo uso exclusivo de un material de relleno, sin molestias y sin el riesgo de toda intervención quirúrgica, aunque en ningún momento debe considerarse una técnica que le haga la competencia a la cirugía, ya que el éxito de ambas depende de la elección del paciente adecuado para cada procedimiento.
· TRES indicaciones para la RMS si se observa de perfil la nariz:
- Corrección de la jiba o caballete (inflexión dermo-ósea), rectificando el dorso de la nariz al infiltrar el material de relleno en este segmento.
- El ángulo naso labial en la vista de perfil, debe de ser mayor de 90º y menor de 110º. Infiltrando una pequeña cantidad de relleno podemos modificar este ángulo 10, 20 o 30 grados. Esta maniobra corrige puntas caídas, puntas de nariz de “brujita”, agraciando y suavizando la expresión de las narices excesivamente rectas.
Ambos procedimientos anteriores provocan una sensación de la longitud del dorso, haciendo la nariz más pequeña.
- Acción sobre la punta nasal: actúa creando lo que se llama “el tercer lado” de la punta nasal, o su proyección anterior dando forma la punta redondeada nasal. (respingo sobre la punta).Ver foto del perfil nasal con puntos suspensivos.
La RMS se realiza con anestesia local y de forma ambulatoria. La inflamación dura sólo
una noche y la incorporación es inmediata.
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